LA MUJER EN EL SERVICIO DE ARMAS A LA PATRIA

ACTO I: Cada mujer después de haber cumplido los 18 años es apta para todo servicio.

ACTO II: La recluta deberá estar preparada para la lucha en todo momento.

ACTO III: En cualquier ocasión deberá tener sus armas limpias y preparadas para el enfrentamiento.

ACTO IV: La recluta deberá llevar siempre consigo dos o tres fundas de repuesto para guardar las armas de los enemigos.

ACTO V: Si sobre la zona de guerra hubiera ataque masculino, deberá emplear con la mayor rapidez la táctica de cuerpo a tierra.

ACTO VI: En caso de que el enemigo levante el arma, la recluta deberá colocarse inmediatamente en la posición más adecuada para recibir el ataque.

ACTO VII: Cuando el enemigo esté efectuando su ataque se considerará acto de alta traición cualquier tipo de exclamación, gritos o súplicas.

ACTO VIII: En caso de que el enemigo intente la retirada, la recluta tomará el arma con las manos y a ser posible continuará la lucha.

ACTO IX: La incitación de lucha al enemigo, cuando éste ha expuesto su condición de estado de paz, no está recomendada por el acuerdo de Viena. No obstante, si la recluta adivina que el enemigo está dispuesto para la lucha, es su deber de soldada dar el primer paso antes de que lo de el enemigo.

ACTO X: La recluta en el enfrentamiento, puede dejar fuera de servicio el arma enemiga, pero nunca debe despojar al enemigo de su armamento.

ACTO XI: Si la recluta lleva bandera roja, el enemigo deberá guardar su arma y atacar por la retaguardia.

ACTO XII: Los dos contrincantes deberán limpiar sus armas procurando que no queden municiones dentro.

PENALIDADES: En caso del no cumplimiento con exactitud de los actos IV y X, la recluta será condenada a llevar mochila durante nueve meses, aumentando el peso de la misma mensualmente y a no utilizar sus armas durante un largo periodo de tiempo.

Colaboración de Guillermo Costa Gómez



Página creada el 4 de Enero de 1998 - Última revisión martes 27 de septiembre de 2005
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